La Atención Primaria en Salud (APS)
necesita información precisa para ser efectiva. Registrar las acciones de cada
actor permite llegar de forma asertiva a la población y lograr mejores
resultados. Conocer las características de cada comunidad, organizar la
respuesta según sus necesidades, conformar equipos adecuados y diseñar
estrategias basadas en la realidad local son claves. Evaluar resultados y
fortalecer la participación comunitaria con datos confiables hace que el
sistema sea cercano, equitativo y capaz de responder a los retos de cada
territorio.